Memoria y fuentes

El terremoto se entiende mejor cuando se juntan testimonios, documentos, imágenes y estudios científicos.

Portada del libro El Terremoto de Cúcuta
La edición de 1975 recupera materiales reunidos desde el cincuentenario de 1925.

La principal fuente de esta serie es el libro El Terremoto de Cúcuta, de Luis Febres-Cordero F. La edición consultada fue publicada por la Biblioteca Banco Popular en Bogotá en 1975, en el centenario de la destrucción de la ciudad. El propio libro recuerda que la primera edición apareció en 1925, como documento del cincuentenario.

Ese origen marca su valor. No es una obra escrita de una sola vez ni desde una sola mirada. Es una compilación de recuerdos, documentos oficiales, listas, discursos, poemas, artículos, informes y apéndices científicos. Su propósito declarado era reunir materiales para que futuros narradores pudieran reconstruir la historia del terremoto.

Cómo leer el libro

El tono de Febres-Cordero pertenece a su época: solemne, patriótico, religioso y a veces muy ornamentado. Esta serie conserva los hechos, fechas y nombres, pero cambia el lenguaje para hacerlo más directo. Cuando el libro se emociona, aquí se explica; cuando enumera, aquí se organiza; cuando usa términos antiguos, aquí se traducen sin borrar su sentido.

También se cruzan sus datos con páginas ya existentes de Cucutanuestra, especialmente los testimonios de Julio Pérez Ferrero, Francisco Azuero M. y la historia de La Vega. Esas páginas son memoria local indispensable y ahora quedan acompañadas por una lectura temática más amplia.

Fuentes complementarias

Además del libro, se consultaron registros y estudios actuales: el visor de Sismicidad Histórica del Servicio Geológico Colombiano, repositorios universitarios, referencias de la Diócesis de Cúcuta, material sobre Villa del Rosario y estudios científicos sobre la posible fuente sismogénica del terremoto de 1875.

Las fuentes no siempre coinciden en todos los detalles. La hora aparece como 11:15 o 11:30; las cifras de muertos varían; las magnitudes estimadas cambian según el método. En vez de forzar una falsa exactitud, esta serie señala esas diferencias y conserva lo que sí es firme: fecha, destrucción, zona afectada, respuesta de auxilios, papel de La Vega y reconstrucción de la ciudad.

El valor de las imágenes

La carpeta biblioteca/terremoto/imagenes conserva las páginas escaneadas del libro. Esas imágenes tienen valor visual y documental: portada, listas, boletines, secciones sobre el telégrafo, La Vega, el cincuentenario y el apéndice sísmico. En varios artículos se usan directamente para que el lector vea la textura del documento original.

La memoria de Cúcuta se fortalece cuando el archivo no queda guardado en una carpeta silenciosa. Convertirlo en páginas navegables permite que estudiantes, lectores, investigadores y cucuteños encuentren la historia sin perderse entre cientos de imágenes.