El Cementerio Central de Cúcuta
Del camposanto que sucedió al terremoto de 1875 al patrimonio funerario de la ciudad, con sus curiosos acuerdos y anécdotas de fin de siglo.
pendiente
Tomado del libro Cita Histórica, de Luis A. Medina S.
Mediante el Acuerdo n.º 1 de 1809, sobre gastos comunes para la vigencia económica del año 1809, se destinó la suma de $200 oro para enladrillar las 5 gradas que faltaban en el camino que conduce al Cementerio Católico.
El Cementerio actual se estableció en 1885. El 20 de mayo de 1884, la comisión nombrada por el Concejo y compuesta del señor alcalde Santiago Jordán y los señores Domingo Díaz, Arístides García Herreros, Rafael Antonio Ramírez y Félix Hernández, escogió el sitio en la «planicie inclinada que quedaba al occidente de la población, entre el Callejón Grande, el camino que conduce a San Cayetano por el norte, y la colina que domina esa planicie por el occidente», y se acompañó el plano elaborado por el señor Francisco Andrade. Hoy en día corresponde a la calle 15 con avenida 17, barrio El Contento.
El Cementerio que estaba funcionando en ese entonces se clausuró (2 de febrero de 1884) debido a la opinión de los médicos, quienes conceptuaron que la epidemia de fiebre amarilla era causada por el Cementerio, el cual fue cubierto con una capa de cal para prevenir la contaminación.
Es curioso leer el Acuerdo n.º 27 de 1923, que destinó un lote como «Cementerio Universal», atendiendo la solicitud del padre Demetrio Mendoza, que no quería que se ofreciera «el espectáculo no decente de entrar por la misma puerta el ministro de la verdadera religión y los de la falsa». Naturalmente, los no católicos buscaron hueco aparte.
Interesante también esta oferta de don Guillermo Ruan, que propuso al Cabildo un contrato donde se estipulaban las siguientes cláusulas:
1.ª Privilegio por 10 años para el servicio de alquiler de un carro fúnebre tirado por caballos.
2.ª Prestar un servicio de 3 clases: la 1.ª, «a todo lujo», con caballos enjaezados fúnebremente, el cochero vestido de riguroso luto, plañideras y todo lo demás que sea propio para darle solemnidad al acto; la 3.ª, «sin lujo alguno»; y la 2.ª era «el término intermedio», ni tanto lujo ni tan poco.
Los precios eran de $24 oro para el de Primera, $16 oro para el de Segunda y $8 oro para el de Tercera.
Decía don Guillermo Ruan que en Bogotá valía el servicio de Primera $60 oro, y en Maracaibo $20 «macuquinos oro».
Como apunte curioso, para el año 1970, según datos estadísticos, se habían sepultado en este Cementerio 94.072 personas.
Nota de contexto
El Cementerio Central de Cúcuta se fundó en 1885, aproximadamente una década después del terremoto del 18 de mayo de 1875. Se construyó originalmente en una colina en las afueras de la ciudad; con el crecimiento urbano quedó hoy en la zona centro-occidental, bordeado por los barrios El Contento y San José —lo que concuerda con la ubicación que da la fuente—.
Es reconocido como patrimonio histórico y «museo a cielo abierto»: conserva mausoleos y esculturas funerarias de valor artístico, con obras atribuidas a escultores como Achille Canessa y Emilio Gariboldi, según estudios de la Universidad de Pamplona.
Sobre la transcripción: la enumeración de las «tres clases» de servicio fúnebre venía confusa en el original (mezclaba la numeración 1.ª/2.ª/3.ª); se ordenó para su lectura sin alterar el sentido.
Construcciones históricas de Cúcuta
- Aeropuertos de Cúcuta
- El antiguo edificio de la Aduana
- Asilo Andressen
- El Cementerio Central (estás aquí)
- Hospital San Juan de Dios
- Iglesia de San Antonio de Padua