Historia del Hospital San Juan de Dios

De la Real Cédula de 1803 a la función teatral que salvó sus finanzas: el hospital de caridad de Cúcuta, hoy sede de la Biblioteca Julio Pérez Ferrero.

Fotografía
pendiente

Tomado del libro Cita Histórica, de Luis A. Medina S.

El 3 de octubre de 1803, el rey de las Españas Carlos IV, por Real Cédula expedida en el Palacio de San Lorenzo, firma la Real Cédula por medio de la cual se decreta la fundación del Hospital San Juan de Dios de Cúcuta y otorga algunos privilegios al Instituto cuya creación se había pedido al Soberano Peninsular.

Fue don Pedro Mendinueta el Virrey de la Nueva Granada quien hizo la solicitud de la «fundación» de un Hospital en la Villa de San José de Cúcuta, en el virreinato de la Nueva Granada, y solicitaba la expedición del 15 por ciento de sus fondos.

El Hospital se fundó con la donación hecha por don Manuel Antonio Fernández, y en Cédula Real se aprecia que la fundación del Hospital debía ser atendida por religiosas de San Juan de Dios, dotada de dos enfermerías separadas —una para hombres y otra para mujeres—, de ocho o más camas, una sala de convalecencia y una Capilla inmediata con «Sagrario y Capellán», dotada con $200 mensuales.

Fue nombrado albacea don José Jerónimo de Tovar, y se destinó a favor de esa fundación el noveno y medio por ciento de los diezmos de las jurisdicciones de las dos referidas ciudades de Pamplona y Salazar de las Palmas.

Pudiéramos decir que la verdadera fundación del Hospital San Juan de Dios, en la Villa de San José de Cúcuta, fue labor meritoria —como queda dicho— de don Manuel Antonio Fernández de Novoa, vecino generoso y altruista de Cúcuta, natural de España y muerto en San José de Cúcuta el 24 de octubre de 1788. Este generoso señor fue quien donó los suficientes bienes de fortuna para el sostenimiento del Hospital.

Penuria económica del hospital

Parece que este centro asistencial de beneficio comunitario, de tan hondo sentido humano y cristiano, toda la vida ha estado «enfermo» económicamente desde su primitiva fundación.

El 26 de febrero del año 1871, ante la penuria económica del hospital, el Dr. Antonio Urquinaona, síndico del Hospital, después de haber solucionado más de un contratiempo para mantener los servicios hospitalarios y prestar atención a los pobres, para allegar recursos ante la miseria y crisis que atravesaba el Hospital San Juan de Dios, logra presentar una función teatral a beneficio, poniendo en escena «Deudas de la honra», del comediógrafo español don Gaspar Núñez de Arce.

Reparto teatral. La distribución de los personajes fue la siguiente:

Ana — señora doña Mercedes R. de Villasmil.
Petra — señorita Dolores Villamizar.
Don Andrés — señor don Manuel J. Martey.
Don Juan — señor Juan Villasmil.
Don Felipe — señor don Juan Luciani.

También se puso en escena la jocosa y chispeante comedia «Ella es él», de don Juan Bretón de Herreros.

Precios. Entrada general: tres reales. Palco: dos pesos cada uno. Las boletas se distribuyeron dos días antes de la función, desde las ocho de la mañana; los puestos en escaños (prestados a las escuelas públicas) valían un real.

Las boletas las vendía el mismo señor don Pedro Villasmil, quien a la vez desempeñaba los puestos de distribuidor de palcos y el de consulta para lo que se ofreciese.

No se permitía sacar los asientos sino al día siguiente de la función. Es de notar el sentido de colaboración de las gentes: la función constituyó todo un éxito. Fue tanta la resonancia y aceptación del público asistente a la primera presentación teatral a beneficio del hospital, que los improvisados artistas se vieron obligados a repetir funciones entre el sábado y el domingo siguientes; y el doctor Urquinaona, obligado a complacer al público cucuteño, que —según el historiador— no se quedó nadie en sus casas sin asistir a las funciones y así contribuir y colaborar al beneficio del hospital.

La prensa. Los periódicos que circularon en aquellos días, semanarios como «La Prensa» y «El Diario del Comercio», llenaron los espacios y columnas en varias ediciones, aplaudiendo a los artistas y la forma como respondió el público cucuteño a solucionar la pobreza del hospital.

Asimismo, facilitando al doctor Urquinaona, por la ejecución de las funciones en beneficio del Santo Asilo que tenía a su cargo y cuya organización, en el correr de los años, es la corona de su inmortalidad y gratitud en el corazón de los cucuteños.

Nota de contexto

El Hospital San Juan de Dios tuvo su origen en la donación testamentaria de don Manuel Antonio Fernández de Novoa (1788), y fue respaldado por la Real Cédula de Carlos IV (1803). El solicitante ante la Corona fue el virrey Pedro Mendinueta (virrey de la Nueva Granada, 1797–1803). El terremoto del 18 de mayo de 1875 destruyó el hospital —murieron los 32 enfermos que allí se atendían— y fue reconstruido en 1877.

El edificio, restaurado y declarado Monumento Nacional (Bien de Interés Cultural), alberga hoy la Biblioteca Pública Julio Pérez Ferrero, inaugurada en esa sede el 21 de diciembre de 2000 por el presidente Andrés Pastrana Arango.

Notas sobre la transcripción: el nombre del síndico aparecía en el original como «Urquiaena»/«Urquinaena»; el registro histórico lo confirma como Antonio José Urquinaona. El autor de la comedia «Ella es él» citado como «Juan Bretón de Herreros» corresponde en realidad a Manuel Bretón de los Herreros; se conserva la mención del original y se deja anotada la corrección.

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