Asilo Andressen de Cúcuta

La obra de caridad de doña Teresa Briceño de Andressen Moller para los niños huérfanos de Cúcuta, y el reconocimiento del Concejo a su benefactora.

Fotografía
pendiente

Tomado del libro Cita Histórica, de Luis A. Medina S.

Es natural rendir culto a los pueblos, a su historia y a sus obras de civismo, altruismo, sensibilidad social, amor, veneración y respetuoso reconocimiento a la memoria de sus fundadores. Hoy, con apuntes históricos de Guillermo Solano Benítez, mi ilustre profesor de colegio, y otros de quien escribe, presentamos un bosquejo de la fundación del Asilo Andressen y de su benemérita fundadora, doña Teresa Briceño de Andressen Moller.

Esta magna obra de caridad, fruto de la filantropía de doña Teresa Briceño de Andressen Moller, se inauguró el 31 de marzo de 1907 en una amplia casa para vivienda de niños huérfanos, dotada de una capilla y amplios espacios; la casona ocupaba media manzana de terreno, ahí en la avenida 4.ª, calles 17 y 18, y sirvió de albergue a los niños huérfanos.

Hermanas de la Caridad

Esta comunidad religiosa lanzó la idea de fundar un asilo para niños y niñas huérfanos, promoviendo una colecta pública. Se alcanzó a recolectar la suma de $4.140, más $3.000 donados por doña Teresa y su esposo, y $760,20 recolectados por la señorita Josefa Andrade Berti; fueron en total $7.900,20, de los cuales $4.000 se destinaron a comprarle al doctor Carlos Matamoros el lote de terreno para complementar el destinado al asilo, y $1.400,20 se dieron a las Hermanas de la Caridad para que trajeran más personal suyo a dirigir el asilo. Y los restantes $2.500 los tomó el señor Andressen, dando un interés manifiesto a la obra de los trabajos, que empezaron en 1904, por la reverenda madre Natividad, superiora de las Hermanas de la Caridad del Hospital San Juan de Dios.

Esta obra tuvo un costo de $22.500 pesos oro, de los cuales abonó la totalidad doña Teresa, para que lo recolectado por bondad y generosidad de las gentes no se dispusiera y se destinase únicamente al funcionamiento del asilo.

Dotación

Toda la dotación del asilo fue traída de Hamburgo por doña Teresa: cocina de hierro, cunas de hierro, los ornamentos para la capilla y una bella reja metálica para encerrar el jardín.

De doña Teresa Briceño de Andressen Moller, sin hipérbole, podemos decir que ha sido la más eminente señora que ha tenido Cúcuta, por su esclarecido civismo y generosidad sin par.

El Concejo de Cúcuta hace un reconocimiento

Con motivo de la construcción del Asilo de Huérfanos, el H. Concejo Municipal aprueba la siguiente Proposición:

El Concejo Municipal de San José de Cúcuta, y

Considerando:

Que la construcción del elegante edificio del «Asilo de Huérfanos», primer orfanato de la ciudad, se debe a la acción caritativa de la respetable señora doña Teresa Andressen Moller, quien lo ha costeado y sostiene a sus expensas, designándolo bajo el nombre de «Asilo Andressen» en memoria de su difunto esposo, bienhechor también de esta ciudad.

Que la «Casa de Beneficencia», lugar de amparo y protección para los menesterosos e inválidos que allí reciben diariamente sustento, ha sido también construida bajo los auspicios e impulsos de tan filántropa dama.

Que el levantado espíritu de amor a sus semejantes que inspira a la señora Andressen se ha extendido asimismo al campo de la instrucción pública, patrocinando y coadyuvando con mano protectora a la educación de niños y niñas en diversas escuelas y colegios de la ciudad.

Que la señora Andressen Moller ha obsequiado para la construcción de San José de Cúcuta el altar de mármol, obra de primoroso arte, que vinculará su nombre de benefactora a los anales del pueblo de Cúcuta:

Resuelve:

Interpretando el sentir general del pueblo de San José de Cúcuta, del que es vocero, expresa un voto de reconocimiento a la señora Andressen Moller por los señalados beneficios que ha prestado a la población, con loable desprendimiento y generosidad espléndida, y la declara: hija excelente de esta ciudad y benefactora del pueblo de San José de Cúcuta.

El retrato de esta respetable dama, pintado al óleo, se colocará en el Salón de Sesiones del Concejo Municipal en testimonio de gratitud, de generosidad y para ejemplo memorable de las generaciones presentes y futuras.

Un ejemplar autógrafo de esta proposición será remitido, con nota de estilo, a la señora Andressen, con la firma de los miembros de la Honorable Corporación Municipal.

El Presidente, José Agustín Berti; el Vicepresidente, Alberto Camilo Suárez; el vocal Erasmo Meoz; el vocal Jorge Ferrero; el vocal Manuel Guillermo Cabrera; el vocal Ricardo Jordán; el vocal Francisco de Paula Vargas A.; el vocal Miguel Alvarado S.; el vocal Octaviano Bautista.
El Secretario, Jesús Omaña G.

Esta Proposición fue aprobada unánimemente por el Concejo Municipal de San José de Cúcuta en sesión del 4 de marzo de 1910.

Documento histórico

Carta de doña Teresa Briceño de Andressen al Presidente del Concejo Municipal de San José de Cúcuta, sobre el sostenimiento del Asilo de Huérfanos.

«Stuttgart, febrero 28 de 1920.

»Señor Presidente del H. Concejo Municipal de San José de Cúcuta: En los primeros días del mes de junio del año pasado, 1919, dirigí al señor Presidente, y por su digno conducto a toda la H. Corporación, una carta suplicándole hacerse cargo del sostenimiento del Asilo de Huérfanos de esa ciudad, denominado «Asilo Andressen», porque, a causa de las grandes pérdidas que he tenido en mi fortuna en los últimos cinco años, me era imposible seguir sosteniéndolo.

»Sé que mi carta llegó a su destino, y sé también que esa H. Corporación atendió a mi petición y que desde enero de este año está hecha cargo del Asilo y ha votado una cantidad para su sostenimiento. Pero me extraña sobremanera no haber tenido yo el honor de recibir una respuesta a mi carta, tanto más por haber yo pedido en ella que esa H. Corporación se hiciera cargo, para representarlas y emplear los dividendos en ayuda del sostenimiento del Asilo, de sesenta y dos acciones del Ferrocarril a Puerto Villamizar, setenta y dos de la Cervecería Santander y ciento cincuenta y ocho del Gran Ferrocarril de La Ceiba, que tengo depositadas —también para representarlas— en las casas de comercio Beckman & Cía. de esa ciudad (las del Ferrocarril a Puerto Villamizar y las de la Cervecería Santander) y en la casa Christern & Cía. de Maracaibo (las del Gran Ferrocarril de La Ceiba).

»Hoy me permito dirigirme nuevamente a esa H. Corporación pidiéndole se sirva informarme sobre el resultado de mis peticiones, pues es de grandísimo interés para mí saber cómo están colocados todos aquellos valores cuyos dividendos he destinado para el Asilo de Huérfanos.

»Antes de tres meses de haber escrito la carta a que me refiero, recibí una de un amigo de esa ciudad hablándome de ello y anunciándome que mi petición sería atendida. ¿Cómo y por qué el silencio que guarda el H. Concejo para conmigo? Para mí esto, a la verdad, es insospechable, y me obliga a dirigirme por esta misma ocasión a las casas de comercio donde tengo depositados todos aquellos valores, pidiéndoles conservarlos en su poder hasta mi regreso a esa ciudad, y pasar al H. Concejo solamente los dividendos para el objeto indicado.

»Los sueltos de un periódico de Bogotá que he recibido en los últimos días, que tratan de mis donaciones hechas a favor del Asilo, me obligan también a pedir a esa H. Corporación se sirva dar contestación a mis cartas, para poder saber yo a qué atenerme.

»También me permito enviar copia de esta carta a un amigo en esa ciudad, para que, en caso de que la original se extravíe, pueda él presentarle la copia al H. Concejo, así como para las demás gestiones que se creyere convenientes. No dudo, señor Presidente, que esta carta hará por el momento una impresión desagradable; pero tampoco dudo de que se sabrá dispensar en atención al importantísimo asunto que la motiva.

»Con sentimientos de la mayor consideración, quedo del señor Presidente atenta y S. S., Teresa Andressen Moller».

A propósito de la carta

Con motivo de la no contestación de la carta de doña Teresa Briceño de Andressen al Presidente del H. Concejo, donde suplicaba hacerse cargo del sostenimiento del Asilo de Huérfanos dada su precaria situación económica, se suscitaron dentro del Concejo acaloradas intervenciones de algunos concejales.

Proposición.

El H. concejal Manuel Díaz presentó la siguiente proposición:

«Declárese sin valor alguno la resolución aprobada en la última sesión del Concejo relacionada con los títulos de propiedad de la distinguida señora doña Teresa de Andressen Moller, y dígase a la benemérita hija de Cúcuta, en respuesta a la comunicación que dirigió por intermedio del señor don Eleazar Belloso P., que el Concejo Municipal de San José de Cúcuta, interpretando los quebrantos que ha sufrido su capital con motivo de la guerra devastadora que finalizó, desea vivamente su pronta rehabilitación y que gustosamente ha tomado a su cargo el sostenimiento del Asilo Andressen, fundado y sostenido por ella durante largos años, obra patriótica y de filantropía que la ha hecho acreedora al cariño y veneración de los cucuteños, quienes también guardan con respeto y gratitud el recuerdo de su digno esposo, señor Andressen Moller. Respecto de los títulos de que arriba se hace mérito, el Concejo tratará nuevamente sobre el particular una vez que los actuales representantes de la señora Andressen reciban de ella las instrucciones del caso». Puesta en discusión la Proposición presentada por el H. Concejal Manuel Díaz, fue aprobada.

El H. concejal general Agustín Berti pidió la palabra y exigió lectura de la última nota enviada por la Compañía del Ferrocarril de Cúcuta; leída esta, dijo: «Es penosísimo para el Concejo Municipal el reclamo que hace la respetabilísima señora Andressen. Las cartas a que ella alude son las mismas de cuya desaparición se ha tratado, aunque con lastimosa superficialidad; las mismas cuyo paradero debemos continuar averiguando, desaparecidas entre manos limpias con propósitos que ya tienen que ver claros aún los más apasionadamente ciegos, en que, con el éxito obtenido, todos los medios son justificables.

»La señora Andressen anota en su importante carta el traspaso de representación de sus títulos hecho al Concejo Municipal, y se sorprende de que ni siquiera se le haya acusado recibo. Esto, H. Concejales, es vergonzoso e injustificable». El H. concejal Braulio Jiménez interviene: «Quiero significar al Concejo la razón y la justicia de la Proposición del H. concejal Díaz, de fecha diez y seis de diciembre pasado, en que acordaba, acatando los deseos de la señora Andressen, que el señor Personero entrara a representar las acciones de las varias empresas que la respetable señora Andressen había donado al Asilo de Huérfanos de esta ciudad», proposición que fue declarada sin valor en la sesión siguiente de esa Corporación, a petición del H. concejal Manuel Díaz y hallándose ausente de ella.

Interviene el concejal Díaz.

Expresa la sorpresa que le ha causado la carta de la distinguida señora Andressen Moller, y manifiesta que ha tenido por norma ajustar sus actos a la rectitud; y de allí que, no existiendo —como en efecto no existía entonces— ningún comprobante de la señora Andressen que autorizara plenamente al Concejo para tomar la representación de los títulos que posee en las empresas a que ella se refiere, y en vista de los comentarios que se hacían de ese asunto, creyó honradamente salvar el concepto del H. Concejo al pedir, como lo hizo, que se declarara sin valor alguno la proposición presentada por el H. concejal Braulio Jiménez y, siendo del mismo parecer todos sus estimables colegas, desde luego, que su proposición había sido aprobada por unanimidad de votos; pero, en vista de los reclamos que hace la señora Andressen y de las declaraciones contenidas en su carta, pedía respetuosamente al H. Concejo dirigirse al último Presidente del Concejo anterior, o al señor Secretario, haciendo las averiguaciones del caso a fin de conseguir las cartas a que alude la distinguida cucuteña, digna del respeto y del cariño de todos sus coterráneos.

La solicitud del H. concejal Díaz fue atendida. Siendo las doce del día, el señor Presidente levantó la sesión.

El Presidente, José Rafael Unda. El Secretario, Manuel Dávila C.

Nota de contexto

El Asilo Andressen fue fundado por doña Teresa Briceño de Andressen Moller junto con su esposo, Christian Andressen Moller (fallecido en Stuttgart el 23 de abril de 1899); la obra se bendijo el 31 de marzo de 1907 y lleva el nombre del esposo en su memoria. Ha estado dirigido por las Hermanas Dominicas de la Presentación de la Santísima Virgen.

Es una obra viva: el asilo sigue funcionando más de un siglo después, atendiendo a la niñez desamparada de Cúcuta; su capilla y sede están en la avenida 4.ª n.º 17-41, barrio La Cabrera / La Playa. Cumpliendo la voluntad de los fundadores, hacia 2020 su administración pasó a la Diócesis de Cúcuta.

Sobre la transcripción: se corrigieron erratas de OCR («Andreseen»→Andressen, «Elezar Belleso»→Eleazar Belloso, la ciudad «Stutgart»→Stuttgart y la casa «Chistern»→Christern) manteniendo el sentido del documento original.