Las ecografías del embarazo, etapa por etapa
Primer trimestre (semanas 6 a 14)
La primera ecografía, generalmente transvaginal, confirma el embarazo, su ubicación, el número de embriones y la actividad cardiaca. Entre las semanas 11 y 14 se realiza el tamizaje genético del primer trimestre: un estudio ecográfico que evalúa marcadores de alteraciones cromosómicas — sonolucencia nucal, hueso nasal, ductus venoso, regurgitación tricuspídea — y que puede acompañarse de Doppler de arterias uterinas para estimar riesgos del embarazo.
Segundo trimestre (semanas 20 a 24)
Es el momento de la ecografía de detalle anatómico, la más importante del embarazo: revisa órgano por órgano la anatomía del bebé para descartar malformaciones. En casos indicados se complementa con ecocardiografía fetal, neurosonografía, cervicometría y Doppler, estudios que en Cúcuta realizan los perinatólogos.
Tercer trimestre (semana 28 en adelante)
Las ecografías de esta etapa evalúan el crecimiento fetal, la cantidad de líquido amniótico, la posición del bebé y de la placenta, y el bienestar fetal mediante perfil biofísico y Doppler feto-placentario cuando está indicado.
¿Y la 3D, 4D y 5D?
La ecografía 2D es la diagnóstica convencional. La 3D muestra al bebé con volumen; la 4D añade movimiento en tiempo real; y la llamada 5D o HD Live aplica un procesamiento de imagen más realista. Son un complemento diagnóstico valioso en manos expertas y un recuerdo hermoso para la familia — el mejor momento para hacerlas suele ser entre las semanas 24 y 30 —, pero no reemplazan la ecografía diagnóstica interpretada por el especialista.