Belén: de El Diviso a barrio de escuelas, capilla y comunidad
Antiguo El Diviso, pasó de zona marginal a barrio con escuelas, capilla, colegio y santuario a Nuestra Señora de Belén.
Belén pertenece a la memoria popular de los barrios levantados con organización, escuelas y vida comunitaria. Imagen de archivo de Cucutanuestra.
Nombre anterior
El Diviso
Poblamiento
Desde 1957
Terrenos
Área vinculada al Ejército
Servicios
Acueducto y alcantarillado en los años 70
Devoción
Nuestra Señora de Belén
De El Diviso a Belén
La historia de Belén muestra una transformación fuerte: de un lugar conocido como El Diviso, asociado incluso al basurero de la ciudad, a un barrio con identidad propia. La llegada de familias en 1957 inició un poblamiento que tuvo mucho de necesidad y de decisión colectiva.
Los primeros años no fueron de comodidad. Como en tantos barrios populares, primero llegó la gente y después fueron llegando las soluciones. Abrir calles, gestionar servicios y levantar equipamientos fue parte de la vida diaria.
Escuelas, canchas y capilla
La reseña histórica destaca una secuencia muy diciente: líderes comunitarios abrieron calles, hicieron campos deportivos, construyeron la capilla y crearon escuelas para niños y niñas. Eso revela una prioridad clara: Belén se consolidó alrededor de educación, deporte y fe.
Los auxilios atribuidos al presidente John F. Kennedy para las escuelas Nuestra Señora de Belén muestran también cómo la historia local puede conectarse con apoyos y programas internacionales de otra época.
El santuario y la identidad barrial
El templo parroquial fue impulsado por el sacerdote Pedro Alejandrino Botello, quien motivó a la comunidad para levantar un santuario dedicado a Nuestra Señora de Belén. La devoción religiosa ayudó a darle nombre, centro simbólico y orgullo al sector.
Belén puede contarse como barrio de recuperación urbana: un lugar que partió de condiciones difíciles y fue construyendo dignidad desde escuelas, servicios públicos, parroquia y esfuerzo vecinal.
Qué sigue para este perfil
Recoger fotografías del santuario y de antiguas escuelas.
Documentar relatos sobre El Diviso y el cambio de nombre.
Agregar recorrido visual por canchas, templo y vías principales.