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DICHOS DE CÚCUTA "MODISMOS CUCUTOCHES 13".

Por Carlos Humberto Africano.

DICHOS DE CÚCUTA 13.

“Modismos cucutoches” del profesor universitario, ingeniero y escritor Carlos Humberto Africano

CÚCUTA INMORTAL

Continuando con la propuesta de editar una serie de modismos del habla cucuteña, les presento otras joyas de esa manera muy particular de nuestra expresión. El nombre “Cúcuta inmortal”, dado a este cuento, no es un modismo, es más bien un aforismo a esa manera de expresarnos para significar “que se murió” alguien.

En Cúcuta es una vaina morirse. La pura verdad es que nadie se muere. Simplemente: se quedó tieso. Tras de que uno no sabe de qué mal se va a morir, en esta ciudad, además de los males que hay, se los andan inventando. Con esa capacidad de asombro que aún tiene el cucuteño, en el tiempo de antes, “cuando el mundo era tan reciente que muchas cosas carecían de nombre y para nombrarlas había que señalarlas con el dedo” [*] y no se conocían tantos males, nuestros nonos nos contaban que el difunto simplemente: se murió de repente.

Pero también había otros tantos males, para ese tiempo conocidos y hoy desaparecidos, y entonces le decían a uno que el finado murió, porque:

LE DIO MAL DE SAN VITO.

LE DIO UN COLERÍN.

LE DIO MAL DE BERI-BERI.

LE DIO UN CÓLICO MISERERE.

LE DIO VÓMITO NEGRO.

LE DIO DESINTERÍA. 
O simplemente:

LE DIO UN PATATÚS.

SE PETAQUIÓ.

SE JUETIÓ. 
Pero, con esa irreverencia con la cual nos burlamos hasta de la propia muerte, hoy puede que el occiso no se haya muerto, sino que:

ESTIRÓ LA PATA;

AMANECIÓ CON LA BOCA LLENA DE MOSCAS.

AMANECIÓ CON EL CULO LLENO DE HORMIGAS.

AMANECIÓ CON LA BARRIGA INFLADA. O simple y llanamente:

ENTREGÓ LA GUARDIA.

PELÓ CABEZAL.

QUEDÓ MUÑECO.

SE QUEDÓ TIESO.
Y ahora:

ESTÁ PAGANDO BOCA ARRIBA, LAS QUE HIZO BOCA ABAJO. 
Y aunque no le haya gustado el fútbol, el fulano:

COLGÓ LOS GUAYOS. 
Y aunque no haya tenido ni idea de música:

COLGÓ LA LIRA.
Y pueda que no haya pisado un cuartel, pero:

COLGÓ EL SABLE.

ENTREGÓ LA GUARDIA. 
Claro que pudo haberse ido de viaje y tal vez:

LO MANDARON (se fue) A LLEVARLE SALUDOS A SAN PEDRO. 
La vaina es que no tiene boleto de regreso, porque:

SE FUE PA’L OTRO TOLDO.

SE FUE PA’L OTRO MUNDO.

SE FUE PA’L OTRO LADO.
Algunas veces ni siquiera podemos saber si se fue por voluntad propia o fue que:

SE LO LLEVÓ LA PELONA.

SE LO LLEVÓ LA FLACA. 
O ni’an se sabe quién fue, porque dicen que:

SE LO LLEVÓ LA QUE SABEMOS. 
Y nosotros no sabemos quién fue el que se lo llevó. Tal vez:

SE LO LLEVÓ EL PATAS. 
De pronto no se fue tan lejos, apenas se trasladó de barrio y entonces:

SE FUE PA’L BARRIO DE LOS ACOSTADOS. 
Con la situación social que vive el país, aparecen nuevas enfermedades y entonces dicen que:

SE MURIÓ DE PLOMONÍA.

SE MURIÓ DE TIRO DE CACHITO. O lo que pasó fue que:

LO QUEMARON.

LE DIERON CANDELA. Aunque no fumara. O pueda ser que:

LE AFRIJOLARON CUATRO PEPAS.

LE DIERON CANDANGA.

LE DIERON CHICHARRÓN.

LE DIERON MATERILE. En cualquiera de los casos, lo más seguro es que:

LE DESPACHARON TODO EL CARRAO. Y por eso, el comentario puede ser:

LO VOLVIERON UNA COLADERA. Y entonces:

LO PUSIERON A CHUPAR GLADIOLO.

LO COLGARON. Aunque no haya sido ahorcado. O pueda ser que en realidad lo hayan colgado, porque:

LO PASARON AL PAPAYO. O simplemente que:

LO MURIERON. Y en todos los casos, lo seguro fue que:

DEJÓ DE RESPIRAR. Más aún, con los últimos avances de la medicina, cuando uno va a un velorio y comete el error o la grosería de preguntar el queledió, le dan toda suerte de explicaciones para concluir que le dio un... nosequé, o que probablemente lo que le dio fue un... nomeacuerdo o que tal vez fue un... quiensabe.

Por eso es que en Cúcuta vivimos tan felices. Porque, con la alegría con que tomamos la vida, decimos que: UNO NO SE MUERE LA VÍSPERA SINO EL DÍA, y que: PARA MORIRSE NO HAY SINO QUE ESTAR VIVO.

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[*] García Márquez, Gabriel. Cien años de soledad.

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